Perspectivas de la política europea hacia el Mediterráneo

Autor: Rubén Ruiz Calleja

El conflicto israelo-palestino, el cierre desde 1994 de la frontera entre Marruecos y Argelia, el conflicto chipriota desde 1974, o problemas de soberanía en la frontera greco-turca, son algunos de los asuntos que tienen lugar en la región mediterránea que aún están pendientes de su resolución.

El Mediterráneo es una región clave para los intereses de España y, por tanto, europeos, donde hay cooperación en materia de seguridad, energía, seguridad alimentaria, medio ambiente, inmigración, etc. La lucha contra el cambio climático es clave para la región, ya que no sólo afecta al medio ambiente. En un futuro, ciertas consecuencias medioambientales podrían provocar un movimiento de flujos migratorios hacia el norte, migraciones provocadas por las sequías en el sur, y la consecuente imposibilidad de vida en la zona.

Mediterráneo

Hay que mantener e incentivar la cooperación en el marco 5+5, donde están presentes Portugal, España, Francia, Malta, Italia, Argelia, Marruecos, Mauritania, Túnez y Libia. En 1970 tuvo lugar la primera política mediterránea de la UE, aunque era meramente comercial, mediante acuerdos bilaterales. Posteriormente, en 1995 nació el Proceso de Barcelona, donde no sólo permaneció la cooperación bilateral, sino que se abrió paso a la multilateral. En 2008, como herencia del Proceso de Barcelona, se creó la Unión para el Mediterráneo (UpM) como un impulso para retomar la cooperación entre los países de ambas cuencas del Mediterráneo. Esto representa una nueva fase de las relaciones euro-mediterráneas, donde los países del sur de Europa desean una mayor implicación de la UE en el Mediterráneo.

La UpM no ha sido capaz hasta ahora de llevar más seguridad al área euro-mediterránea. La fragilidad, suscitada por los conflictos presentes, se mantiene en la zona. ¿Por qué no funciona la UpM? Existen algunas amenazas institucionales que empañan la acción que la UE podría realizar en la región. En primer lugar, se percibe un claro desinterés europeo por el Mediterráneo, ya que la impresión que se percibe de la región es de crisis y frustración, lo cual lleva a un aislamiento del Mediterráneo y sus países. Como consecuencia de ello, pierde peso el multilateralismo y también nos encontramos con una pérdida de la dimensión normativa de las relaciones euro-mediterráneas. Las áreas en las que debería existir una cooperación en el marco de la UpM son: la descontaminación del mar, el transporte terrestre y marítimo, la protección civil, las energías alternativas, las universidades y el desarrollo empresarial en la región. La despreocupación de Europa por el Mediterráneo es evidente si vemos que la UE dedica a esta región sólo el 2% de sus inversiones, mientras que EEUU dedica el 17% a invertir en Centroamérica y Caribe; y Japón el 20% en Asia. Está clara la desconexión europea con su frontera sur.

Es posible que una falta de política clara hacia el Mediterráneo pueda ser aprovechada por Estados Unidos, ya que la región, pesar de la distancia, es también clave para Washington, no sólo por ser una proyección del Golfo o su situación cercana a Rusia, razones de peso en la Guerra Fría o en la Guerra del Golfo, sino que ahora juegan un papel importante la lucha contra el terrorismo y la seguridad energética, o conflictos como el del Sáhara Occidental o en Oriente Próximo, o cuestiones aún sin resolver en los Balcanes o en Chipre. Todo esto no es sólo de interés europeo sino también estadounidense. Además, focos abiertos en el Mar Negro, en Irak y en Irán tienen sus consecuencias y su influencia en la región mediterránea. Por tanto, el Mediterráneo no es sólo un área de influencia europea, sino que EEUU quiere tener presencia en la región.

La Unión para el Mediterráneo no puede quedar paralizada por la ausencia de negociaciones en Oriente Próximo. Ésta es una de las prioridades, pero hay muchas más. Es importante que se trabaje a favor de los beneficios tangibles de la población del Mediterráneo. Es de interés especial para España un Plan Solar Mediterráneo, avances en la gestión del agua y en la descontaminación del Mediterráneo, en los transportes marítimos y terrestres y en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas en la región. El diálogo entre la UE y los socios europeos mediterráneos es fundamental, pero es evidente el mayor peso que, posteriormente, puede tener la UE en la negociación con los estados del norte de África. El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) ayudará a afrontar el diálogo y la relación directa de forma más unitaria y, por tanto, eficaz, con los países mediterráneos. Pero es fundamental que, previamente, España, junto con otros países europeos mediterráneos trasladen a Bruselas cuáles son los riesgos y amenazas que perciben, así como sus prioridades, produciéndose una colaboración que dé como resultado una mayor eficacia de cara a la resolución de los problemas y el fomento del desarrollo en la región.

Acerca de Rubén Ruiz Calleja

Alumnus of the College of Europe (Natolin) - Marie Skłodowska- Curie Promotion 2011-2012.
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Una respuesta a Perspectivas de la política europea hacia el Mediterráneo

  1. isabel dijo:

    Como siempre, chapeau! He estado buscando la pagina web oficial de la UpM: ni rastro. Surfeando un poco por la red he encontrado noticias en periodicos de tirada nacional sobre la UpM, pero no he dado con una pagina web oficial de la institucion.

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